Dime lo que comes y te diré lo que te pasa

Cuando me compré el libro de Montse Bradford “La alimentación y las emociones” en la Feria de BIOCULTURA de Madrid, ni de lejos pensé que me iba a encontrar con un libro que iba a cambiar mi forma de ver y entender lo que la alimentación esconde. Cada uno tiene sus manías con los libros, ¿no os parece? . Unos los huelen, otros los firman, otros los forran, etc. La mía son las dedicatorias. Si.  Para mí son como la antesala de lo que me voy a encontrar y lo primero que hago al abrir un libro es leerla. La dedicatoria de éste me dejó sin aliento.

“Dedico el libro a todos los que buscan la verdad en su interior. A los que siguen su camino sin detenerse, escuchando los mensajes de su corazón. A los que con agradecimiento dedican su vida a ser mejores, cultivando la paz y la armonía”.

Si esto es lo primero que lees, seguro que te gusta ¿verdad? .

El propósito de libro es comprender el por qué de ciertos “apegos alimenticios”, por qué queremos comer algo tan concreto como chocolate, frutos secos o embutido. En definitiva, entender eso de: “es que el cuerpo me pide” (que levante la mano quien no haya dicho esa frase alguna vez en su vida).

Es verdad que el cuerpo “pide”. Pero ¿qué cuerpo? Porque no sólo somos un cuerpo físico, ese es el que vemos. En realidad somos mucho más que eso, somos el conjunto de un cuerpo físico, emocional y mental. Por eso, cuando el cuerpo pide, hay que aprender a diferenciar “qué cuerpo” lo hace:

Físico, emocional y mental

Nuestro estómago

Cuerpo físico: eso es hambre y el cuerpo no te pide algo concreto, quiere comer y una ensalada le parecerá manjar de dioses.  Necesita alimento físico y punto.

Nuestro corazón

Cuerpo emocional: es no es hambre, es “apego alimenticio”, sabemos que comiendo eso en concreto tendremos un efecto, una reacción que es lo que en realidad se busca al comer ese alimento.  Desde recién nacidos, nos enseñan a conectar alimento y emoción, ¿qué se dice cuando un bebé llora?  -¡Este niño tiene hambre! ¡Jajajaj! Y como de pequeños no nos han enseñado a escuchar, a comunicarnos o a comprender a nuestro cuerpo emocional tenemos que hacerlo de mayores, que cuesta más porque ya tenemos una armadura emocional, pero se puede.

Nuestra cabeza

Cuerpo mental: particularmente me lo imagino como un ordenador que nos ayuda a vivir y nos protege.

 

est
corazon
brain

El estado ideal sería que los tres trabajen en armonía para un mismo fin. Si cada uno desea cosas distintas, mi cabeza comida saludable, mi corazón el apego que calme su ansiedad y mi cuerpo lo que me echen, sólo conseguiremos que reine el caos y la confusión. Tenemos que trabajar para que sean un equipo, algo así como el “Dream Team”. Vale, y ¿cómo se consigue eso”?

  1. Teniendo un objetivo común de los tres: una vida saludable en el sentido amplio de la expresión.

  2. Conocer a cada uno de los tres por separado, saber cuales son sus necesidades concretas para poder mantenerlos en buen estado.

Apegos alimenticios

Dicho esto, en realidad los “apegos alimenticios” son carencias de origen físico: una dieta desequilibrada que tenga déficit de minerales (tendremos deseo por ejemplo de comer patatas fritas), o de proteínas (por eso se quiere comer jamón o embutidos, por ejemplo) o de carbohidratos (por eso se desea chocolate), o bien son carencia de origen energético: cuando uno quiere comer cierto alimento capaz de generarle relajación, energía, subida de glucosa, etc… (cada uno tiene su apego particular, porque cada uno ha aprendido desde pequeño qué alimento le da la reacción que busca… ¿os digo el mío? Bizcocho de plátano y canela. Así que si alguna vez me veis comerlo, es que estoy inquieta o triste, ¿si?).

Después de esta primera parte del libro, me di cuenta que es fundamental diferenciar entre lo que se necesita y lo que se desea. Puede parecer fácil, pero no lo es.

Para saber qué necesita nuestro cuerpo físico de verdad, para poder reforzarlo y que no tenga ni exceso de peso ni defecto de alimento o minerales, por ejemplo, tenemos que ser lo suficientemente humildes y valientes para responder a estas preguntas vitales

1. ¿qué emociones tengo encerradas desde hace años? (complejo, sufrimiento, incomprensión, etc..)

2. ¿qué actitudes mentales acarreo a lo largo de mi vida? (siempre he sido así, nunca seré delgada porque lo mío es genética, no lo voy a conseguir porque tampoco es tan importante, quien me quiera que me quiera así, etc..)

3. ¿qué creencias afectan a mi realidad? (yo es que necesito chocolate, sin leche no puedo vivir, soy mayor para cambiar, esto es para las chicas, etc..)

Poco tiene que ver con las necesidades reales del cuerpo físico. Solemos desear alimentos como el chocolate, alcohol, estimulantes (café, etc..) no por necesidad física, sino porque hemos sufrido en algún momento de nuestra vida un problema emocional o una dificultad y recurrimos a esos alimentos para evadirnos momentáneamente de lo que no queremos enfrentarnos. O deseamos tomar exceso de pan, galletas, pizzas, snacks, saldos, carnes con la intención de no sentir.

Voy a diferenciar entre los tres cuerpos que nos componen en individuo para ver las necesidades de cada uno más en concreto y conocerlos más en profundidad

1. CUERPO FÍSICO

Nuestro cuerpo físico es el que más tiempo necesita para hacer cambios, de ahí que perder peso sea un proceso largo, por ejemplo.

Lo que hoy le pasa a nuestro cuerpo no es el resultado de nuestras acciones de ayer, o de la semana pasada, no nos engañemos, es el resultado de muchos años de determinadas acciones. Todo es como una rueda de principio a fin. Según como pensemos, sintamos, vivamos, comamos y absorbamos la vida, nuestro cuerpo físico reaccionará y nos hablará.

¿Qué alimentos necesita nuestro cuerpo físico?

  • Alimentos simples
  • Naturales
  • Con energía vital
  • Principalmente originarios de la madre tierra

Así que si comemos productos procesados, artificiales, azúcares refinados, etc, estaremos alimentando otras necesidades, pero el cuerpo físico no, porque no lo necesita. Pongo un ejemplo, hay gente que dice que a las 17:00-18:00 necesita comer chocolate o bollería. Lo primero que habría que detectar es si ese apego se debe a una deficiencia nutricional no energética (vamos, a una alimentación no equilibrada) porque entonces, será muy fácil de remediar.

Las necesidades básicas de nuestro cuerpo físico son, comer tres veces al día. Y lo óptimo sería que nuestra comida principal del mediodía incluya los siguientes alimentos:

Una clase de cereal integral en grano
Si no, nos faltará el carbohidrato necesario que nos da vitalidad, energía, y tonifica el sistema nervioso y por la tarde nos sentiremos ansiosos, desconcentrados y con ganas de tomar bollería, galletas, chocolate o algún azúcar rápido.

Una clase de proteína (legumbres, tofu, tempeh, seitán o pescado)
Si no por la tarde desearemos algo que nos llene, como frutos secos, patatas fritas, queso, galletas, pan, pasteles, etc..

Un alga (tofu, tempeh, seitán)
Tonifican nuestro sistema nervioso y circulatorio, remineralizan los huesos y alcalinizan la sangre. Si no las consumimos con regularidad tendremos necesidad de alimentos muy salados, como por ejemplo el jamón, sal cruda por encima de los alimentos y embutidos en general.

Una cocción larga de verduras de raíz redonda (calabaza, zanahoria, etc..) que nos proporcione el dulzor que necesitamos
Si no lo hacemos, sentiremos deseos de tomar dulces refinados, pastelería, chocolate, etc..que nos aporte ese dulzor natural que necesitamos.

Una verdura verde cocinada ligeramente, que nos depure el hígado, además de darnos frescor, clorofila, fibra, calcio, hierro y textura crujiente
Si no tomamos el verde a diario, nos sentiremos tensos, bloqueados, con mal humor, irritables y puede que bloqueados a nivel intestinal.

Una pequeña proporción de semillas, frutos secos o germinados
Es necesario que en nuestros platos diarios se encuentren los cinco sabores que existen: dulce, salado, picante, amargo y ácido porque cada uno tonifica y regenera diferentes órganos para su correcto funcionamiento. Deberían contener un 85% de sabor dulce y un 15% de los sabores restantes, así dejaríamos de pensar en el postre, por ejemplo.

semillas
algas
verduras

LOS CINCO SABORES

(pincha sobre el que más te guste)

Sabor dulce
Tonifica y refuerza el estómago, el bazo y el páncreas. Lo encontramos en cocciones de verduras de raíz redonda. En los cereales integrales cocidos. En frutas locales y estacionales, endulzantes naturales y zumo concretado de manzana
Sabor salado
Su uso moderado tonifica y refuerza el riñón y la vejiga. Lo encontramos en: sal marina, condimentos salados (miso, salsa de soja, tamari..) y en las algas (nori, kombu, arame, etc..)
Sabor amargo
Tonifica y equilibra el corazón y e intestino delgado. Lo encontramos en: verduras verdes frondosas, lechuga, alcachofa, nabo, ortiga y en algas, semillas, café de cereales, infusiones de tomillo, romero, salvia, etc…
Sabor ácido
Su uso moderado equilibra al hígado y la vesícula biliar. Se encuentra en todos los cítricos, frutas frescas, umeboshi, y vinagre de arroz
Sabor picante
Su uso moderado equilibra el pulmón y el intestito grueso. Se encuentra en todas las especias y verduras crudas.

Otras dos necesidades básicas de nuestro cuerpo físico son descansar y hacer ejercicio físico. Un correcto descanso  es como cargar la batería del móvil y hacer deporte es la manera más económica y sencilla de ser felices. Y no por qué lo diga yo, nos lo dicen las endorfinas.

Si aún llevando una alimentación consciente tenemos un deseo, un apego, no hay que echarse las manos a la cabeza ni tirarlo todo por tierra, se puede hacer lo siguiente: por un lado, tomar el alimento en una cantidad moderada justo en el momento en que se produce el deseo, y con esa ansiedad calmada, utilizar nuestro sentido común y autoconocimiento para comprobar el origen de ese deseo e intentar equilibrarlo.


2. EL CUERPO EMOCIONAL

Este cuerpo infunde respeto, nadie quiere profundizar mucho porque ya nos hemos acostumbrado a “tapar” y  aplicamos eso de “Virgencita, que me quede como estoy”. Pues nada de eso, que también tiene necesidades y los órganos vitales están conectados con las emociones.

ÓRGANOS EMOCIONES POSTIVAS EMOCIONES NEGATIVAS
Corazón, intestino delgado. Tranquilo, con paz, adaptable, valiente, con confianza en si mismo. Hiperactivo, ruidoso, superficial, errático.
Bazo, páncreas, estómago. Comprensivo, con compasión, ayuda de forma incondicional, relajado, centrado. Cínico, celoso, necesita a los demás en exceso, autocompasivo, hipersensible, piensa demasidado.
Pulmones, intestino grueso. Positivo, práctico, centrado, feliz, con energía y vitalidad. Desinteresado, melancólico, sin autoconfianza, deprimido, triste, muy crítico.
Riñones, vejiga, órganos sexuales. Con coraje, aventurero, con confianza, sabe lo que quiere, no tiene miedo. Tímido, indeciso, defensivo, confuso, con miedo.
Hígado y vesicula biliar. Paciente, creativo, ordenado, claro de ideas, flexible. Dominante, irritable, insensible, impaciente, iracundo, con resentimiento, obstinado, colérico.

Las  necesidades básicas del cuerpo emocional son:

  • Conocerlo: es verdad que no podemos verlo, pero si, sentirlo. Hay que aprender a escucharlo, descubrir qué pautas de conducta tenemos y qué emociones son las que se generan cuando estamos decaídos o estamos bien.¿De dónde proceden estas emociones? Pues por un lado de nuestros pensamientos, que vienen de las creencias que tenemos de nosotros mismos, formadas por las experiencias que nos han marcado a lo largo de nuestra vida y, por otros, de los alimentos que escogemos.
  • Depurarlo: puede que llevemos años con emociones bloqueadas en nuestro interior que afectan a nuestra salud integral. Para empezar este proceso de depuración hay que estar abiertos a escuchar nuestras emociones y no taparlas con comida, bebidas o hábitos negativos. Hay que ser valientes.
  • Alimentarlo y honrarlo cada día: nos olvidamos que también necesita alimento, emocional no físico. El cuerpo emocional no tiene dientes, ni aparato digestivo, asi que no le demos pasteles, chocolate o cualquier otra cosa.

Un alimento emocional que no falla es la meditación diaria, yo prefiero llamarlo “mi momento yomemimo”, pararme a pensar en mis necesidades en sentido amplio, tanto físicas como emocionales.  Se tarda dos minutos en pararte en seco en la locura diaria y decir: “ a ver , ¿qué me está pasando?”

Hay que hacerlo a diario, para que nada se quede estancado y podamos reciclar nuestras emociones  del pasado (y no servírnoslas en forma de comida en el plato) y así avanzar en nuestro largo, pero apasionante camino, de la vida saludable.


3. EL CUERPO MENTAL

Según sea la calidad de nuestros pensamientos, así serán nuestras acciones. Y la calidad de nuestras acciones alimenta a nuestros pensamientos. Cada causa tiene su efecto y cada efecto tiene su causa. Así que una mente positiva es indispensable para sentirnos con equilibrio y empezar a construir el mundo que deseamos para nosotros. Parece una tontería, e igual no lo habíais pensado nunca, pero nuestra mente también esta influenciada por la calidad de lo que decidimos comer y beber.

Para alimentar el cuerpo mental correctamente, simplemente hace falta tener presente 3 ideas:

  • El pasado es historia y sólo tiene el poder que quieras darle.
  • Nuestro presente es el resultado de todo nuestro pasado, pero no puedes juzgarlo con patrones del pasado porque están caducados. Es el presente dónde podemos y debemos hacer los cambios y sentirnos creadores de nuestro destino. Hay que vivir el presente fortaleciendo nuestras cualidades internas.
  • Si deseas un futuro diferente, empieza ahora a cambiar tu interior. Nadie va a venir con su varita mágica a cambiarlo, porque TÚ ERES EL MAGO Y LA MAGIA.

Este es un camino de vida que empieza cuando te sientes preparado para conectar con la persona tan fascinante que eres a todos los niveles. Es importante escuchar esa voz interior que durante mucho tiempo hemos callado a base de comida o de malos hábitos por falta de tiempo, de valor o de ganas, pero está ahí, aunque al principio sea débil, pero si utilizas tu varita mágica, se hará cada vez más fuerte, clara y vibrante. No te rindas, a veces nos cansamos creyendo que nunca podremos llegar a nuestra meta, pero con paciencia, ansias por saber y autoconocimiento todo se puede.
¡NOS VEMOS EN LA META!
libro-2

firma-alejandra

9 Comentarios

  • Monica dice:

    Es verdad hay mucho, mucho de emociones en lo que comemos, fijare hoy tengo una comida familiar y estoy muy metalizada a comer solo lo que me conviene !!!
    sin comer por comer !!!
    Estoy en paz con mis emociones y estoy deseando ver a mi familia que hace muuuuuuuuucho que no veo

    • RojoMate dice:

      Hola Mónica

      Cómo me alegro que vayas tan mentalizada a la comida familiar. Al final, necesitamos más «comernos» a nuestra familia y estar con ellos y disfrutarlos que comer lo que hay en la mesa.

      Un beso enorme y ¡Nos vemos en la meta!

  • B dice:

    Muy interesante la entrada!! Prometo empezar a escucharme 🙂

  • Marta dice:

    Gracias por hacer este tipo de entradas y ayudar a las que no tenemos ese «control» de nuestro cuerpo!! Tienes razón en todo! Mira que no conocía el blog pero desde ahora me hago fan número 1!
    Cada vez que tenga un momento de bajón me releeré todas las entradas porque dan un chute de optimismo y positivismo!

  • RojoMate dice:

    Hola Marta!!!

    Tú comentario si que nos da a todas la colaboradoras de Yomemimo y,en especial a Alejandra,LA GRAN MIMOSA,creadora, fundadora y alma mater del universo YOMEMIMO un chute de energía y de alegría. MUCHAS GRACIAS!

    Aquí estaremos siempre que lo necesites y no sabes cómo me algero que te haya gustado (y servido) mi post!

    Un beso enorme

  • flor dice:

    Ole y ole por este blog!!! Estoy alucinando, me ha servido muchìsimo leerte y me llena de positivismo..
    hace 3 semanas que decidì cambiar..decidì una vez mas coger fuerzas y adelgazar…
    en solo 3 semanas mis pensamientos son otros ..soy mas feliz por empezar a tomar el control y dejar de poner excusas…
    un abrazo y gracias!!

  • RojoMate dice:

    Hola Flor

    ¡NO TE IMAGINAS LA ILUSIÓN QUE HACE RECIBIR COMENTARIOS ASÍ! A Alejandra y a mí nos emociona de verdad saber que te puede ayudar a seguir con el cambio de vida que hace 3 semanas decidiste hacer. VALIENTE! Ya verás como merece la pena! Y aquí nos tiene cuando nos necesites.

    Cuídate mucho, mímate más.

    Teresa

  • roser dice:

    Hola !me ha parecido muy interesante y espero ser valiente y depurar emociones.
    Tambien mirar el pasado como es :pasado.
    Muchas gracias@

    • RojoMate dice:

      Hola Roser!

      Gracias por tu comentario, no sabes la ilusión que me hace cuando me comentáis. Qué bonito lo que has dicho: efectivamente, el pasado es pasado!!! Depurar emociones es de las cosas más necesarias que tenemos que hacer, así que te animo a que entre la alimentación y tu valentía, inicies un camino precioso hacia la salud y el bienestar 😉

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