Cómo conseguir aquello que te propones (si, adelgazar también)

El verano ya está aquí y, casi sin darnos cuenta, seguimos retrasando el cuidarnos, hacer ejercicio, un simple recado, o empezar la dieta el lunes (un lunes que nunca llega)… ¿Porqué será?.  Hace poco leí un articulo sobre el hecho de procrastinar que me encantó y me ha servido como herramienta para trabajar los momentos de pereza que hacen que retrase aquello que me propongo.

En la mayoría de las ocasiones sabemos lo que tenemos que hacer pero no lo hacemos, ¿verdad? .No si se os pasa, pero a mí me genera mucho desconcierto saber que tengo que hacer y no hacerlo. El artículo me dio una explicación que, no solo me alivió, si no que me ha servido para cambiar pensamientos negativos y tener más recursos para luchar. Hay dos fuerzas impulsoras a la hora de actuar que son el dolor y el placer. Nuestra mente busca siempre como evitar el dolor para obtener placer y, de manera inconsciente, tenemos pensamientos o realizamos ciertas acciones, que están relacionadas directamente con estas dos sensaciones.

Cuando postergamos hacer algo es porque nuestro subconsciente sabe que resulta más agradable dejarlo para más tarde y no sufrir el dolor del esfuerzo que supone hacerlo en el momento. Por ejemplo – “Tengo que ir a Pilates (dolor) pero mejor no voy y así me quedo en la cama unos minutos más descansando (placer)

Ahora ¿qué pasaría si tenemos un dolor de espalda tremendo que nos impide levantarnos de la cama, y sabemos que hacer pilates nos viene bien para mejorar la musculatura de la espalda y que no nos vuelva a pasar? En este caso el dolor es más fuerte que el placer. Es decir, quedarnos en la cama unos minutos más no es tan placentero como sentirnos bien SIN dolor de espalda. En ese momento, esos minutos de más en la cama, pasan a segundo plano y nos “pesa más” el placer de saber que, si hacemos pilates , nos sentiremos estupendamente al cabo de unas semanas.

Pues lo mismo pasa cuando queremos bajar unos kilos y cuidarnos. Realmente tenemos que analizar las consecuencias del dolor o del placer que nos harán cambiar de actitud y e ir hacía nuestro objetivo.

Os pongo otro ejemplo para que os hagáis una idea mejor de lo que os intento transmitir
Objetivo
– Quiero adelgazar 5 kilos

Primer ejemplo que no nos hará cambiar:

Dolor: Me aburre siempre estar a dieta. No me apetece pedirme agua cuando mis amigas se toman copas. No quiero salir y no poder tomar el aperitivo. Me da pereza pedir pescado. Me da vergüenza que mis amigos vean que pido algo distinto al resto…
Placer: Quiero verme bien este verano

Mismo objetivo pero este ejemplo SI nos hará cambiar y dejar de postergar:

Dolor: Si sigo así me voy a encontrar con 10 kilos más el próximo verano. Voy a estar baja de ánimos y encerrada en casa porque no me voy a ver bien con mi ropa. Voy a estar insoportable porque no he logrado algo que realmente estaba en mis manos. Me voy a sentir frustrada. Mis amigas/novio/marido/hermanos no me van aguantar. Se me va a hacer un mundo levantarme tras tanto tiempo descuidada. Empezaré a tener mis dolores de espalda habituales que me condicionarán para hacer ejercicio. No me apuntaré a ningún plan de piscina.
Placer: Se que lo puedo conseguir. Está todo en mis manos para hacerlo. Sin cambios no hay resultados y se que el esfuerzo vale la pena. Volveré a estar tranquila con mi físico y disfrutaré de quién soy sin fijarme en mi cuerpo. Podré jugar con mis hijos sin que me canse. Seré yo la que organice los planes en la piscina sin avergonzarme. Seré una inspiración para mis amigas. Me sentiré orgullosa de lo conseguido.

Como veréis el segundo ejemplo nos hace ser consecuentes y nos ayuda a actuar en lugar de postergar. Acordaros, postergar nos lleva a resultados negativos y actuar equivale a progreso. 

Así que ante cualquier tarea que tengáis pendiente, ya sea adelgazar, un trabajo, hacer ejercicio, ser más cariñoso…  Os recomiendo que ampliéis vuestro listado de razones de dolor y placer para que os ayude alcanzar vuestro objetivo.  Leedlo al despertaros y antes de acostaros, y así vuestro cerebro generará las emociones necesarias que os llevarán a la acción y como consecuencia a lograr los resultados deseados

Esta herramienta me ha ayudado a empezar a hacer ejercicio con un entrenador por las mañanas (y creedme que no me gusta madrugar y menos sin estar en forma) y a empezar el plan intensivo de Planet Diet (link), que tanto necesito en estos momentos. Por cierto si os animáis a hacerlo no os olvidéis que podéis utilizar el código de descuento yomemimoplanetdiet (se añade en el carro de compra como cupón). Ya os iré contando qué tal me va, la última vez que hice 3 días me encantó (link) pero esta vez quiero hacer el intensivo para apreciarlo mejor.

Un beso fuerte a todos

firma-alejandra

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