12 claves de la dieta Macrobiótica

La semana pasada asistí a una charla que me dejó fascinada. Llevo tiempo interesándome por la dieta macrobiótica y por primera vez pude presenciar físicamente la ponencia de una persona a quién le cambió su bienestar el hecho de incorporar la macrobiótica como estilo de vida. Se trata de Paloma, actriz de profesión. Hace unos años le diagnosticaron un cáncer y en lugar de tratarse de una forma tradicional como viene siendo la quimioterapia, decidió ponerse en manos de un terapeuta macrobiótico, Carmelo Ruiz Roman. En 3 meses se curó de su enfermedad. Me quedé asombrada al escuchar sus palabras pues obviamente puede ser un caso excepcional, no obstante lo que está claro es que este tipo de dieta te libra de muchas enfermedades. Sin ir más lejos, la palabra Macrobiótica significa gran vida o vida larga.

El alimento puede ser causa de enfermedades pero también un instrumento muy poderoso de curación. La alimentación Macrobiótica demuestra que manteniendo un equilibrio en la alimentación, es decir comiendo según las Leyes energéticas de la Naturaleza, el organismo se armoniza recobrando la salud física y emocional. Ayuda a curar todo tipo de enfermedades, incluídas las llamadas «crónicas» como la diabetes, la hepatitis, el cáncer… *

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La alimentación Macrobiótica define una manera de comer basada en el principio Yin y el Yang. La Macrobiótica es comer con consciencia y saber lo que el alimento puede hacer por ti.

Las recomendaciones más destacadas de la alimentación macrobiótica son:

  1. La dieta Macrobiótica se compone en ingerir los siguiente alimentos a diario: 50-60% Cereal; 10% Legumbres y Algas; 25-30% Verdura. Todo lo demás 5%-10% Captura de pantalla 2013-11-06 a la(s) 13.32.49
  2. La selección del alimento. Escoger alimentos lo más naturales posibles. Cuanto menos manipulados y alterados estén mejor.
  3. Escoger frutas y verduras que sean locales y de temporada. La naturaleza ofrece al cuerpo el tipo de alimento que necesita para una determinada temporada. Por ejemplo, las sandías y los melones son alimentos que la naturaleza nos da en épocas de calor. Estas frutas son ideales para hidratar al cuerpo y por eso las tenemos a mano en verano.
  4. Los cereales son mejor en grano, integrales y ecológicos. Por ejemplo, al arroz blanco se le elimina la cáscara que es dónde se encuentra la fibra y los nutrientes. En cambio, el arroz integral es puro, regula y ayuda a expulsar las toxinas del intestino. Captura de pantalla 2013-11-11 a la(s) 12.00.02
  5. Comer con tranquilidad para que los alimentos nos alimenten. Masticar mucho los alimentos con el fin de facilitar la digestión. Cuanta más pesada es la digestión, más toxinas se generan en el sistema inmunológico.
  6. Los 3 tipos de alimentos no recomendados para el cuerpo son: los lácteos; la harina blanca y el azúcar.
    • Los lácteos: Para asimilar la lactosa tenemos una bacteria que la perdemos a los 4 años. Los lácteos crean irritación en el estómago y mucosidad. Es un mito que la leche sea el único alimento con calcio. Los frutos secos (almendra), las algas y la spirulina son otros alimentos con calcio. La spirulina contiene 7 veces más calcio que la leche.
    • Las harinas crean irritación, inflamación y mucosidad.
    • Los azúcares producen inflamación, y mucosa. Pueden dar energía pero a los pocos minutos desaparece y viene el bajón. Es adictivo y por si no lo habéis notado todavía, no hay nada más que ver un experimento que hicieron en Estados Unidos con ratas y galletas oreo. Difícil de creer ¿verdad?
  7. La carne no es el único alimento que contiene proteína y es peligroso basar la dieta en carne pues tiene exceso de grasa. Hay otros alimentos como las algas, las legumbres y el cereal que contienen proteína. Si juntamos cereal con legumbre (por ejemplo, un plato de lentejas con arroz integral) se potencia la proteína y se multiplica.
  8. La digestión se ralentiza a partir de las 5 de la tarde, con lo cual conviene comer alimentos que no nos den una digestión pesada. Una digestión pesada acumula toxinas en el organismo. Captura de pantalla 2013-11-11 a la(s) 11.58.15
  9. Conviene comer la verdura en caliente. Mejor cocida pues se digiere mejor que lo crudo. Las solanáceas son alimentos con un efecto inflamatorio: berenjena, tomate, pimiento y patata. Conviene tomarlos cocidos para que nos sienten mejor. Por otro lado, si elegimos tomar fruta de postre, conviene que sea caliente. Por ejemplo, manzana o pera asada.
  10. Las cantidades son importantes y conviene comer con medida.
  11. Hay que disfrutar de la comida en profundidad. Si el disfrute te va a compensar el sufrimiento, adelante, pero no conviene disfrutar de aquellos alimentos que sólo nos den unos segundos o escasos minutos de placer porque luego nos sentiremos pesados y/o arrepentidos por haberlo comido. El disfrute debe ser profundo.
  12. Cocinar con amor y sin estrés. Cocinar puede ser incluso una meditación. Todo depende de la intención que uno tenga. Captura de pantalla 2013-11-11 a la(s) 11.58.45

Espero que estas recomendaciones os ayuden a entender mejor por qué conviene alimentarnos de una forma más saludable. Es un proceso largo pero si cada día o semana añadimos una pauta distinta a nuestro estilo de vida, viviremos con mayor calidad de vida.

¿Lo intentamos?

Feliz semana

Las fotos son de Google Images
firma-alejandra

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